¿Cómo salí de la diálisis?

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Mi nombre es Jorge L. Larrea, tengo 41 años y soy de Ecuador. Todo empezó hace dos años después de un proceso largo que llevo con mi familia. Mi padre –médico- me llevaba un control a nivel general pues a los 18 años me detectaron un quiste renal que en ese momento no tuvo mucha importancia.  Después de estos dos años, mis valores de urea y creatinina comenzaron a subir un poco. A todo esto se agregó un problema con mi esposa porque mi  matrimonio empezó a fallar. A raíz de esto me sentí aún más enfermo, mi condición se agravó más. Los valores de urea y creatinina empezaron a subir de manera brutal; fue ahí que comenzó mi gira de especialista en especialista y a cada especialista que iba me decía: “Ud. Tiene un problema genético, hereditario, Etc. Etc.” Yo me preguntaba a mi mismo ¿En mi familia nadie tiene problemas renales? ¡Soy el único que los tiene! ¿Cómo es posible que nadie los tenga?… ni mi padre, mis hermanas. Nadie tiene esta enfermedad. Mis visitas a los especialistas seguían hasta que el año pasado  (Julio del 2016) mis valores de urea subieron por encima de los 100 mg/dl  (y que en algún momento llegaron incluso a ¡350 mg/dl! Y creatinina ¡14 mg/dl!) entonces la nefróloga que estaba viéndome me dijo que tenían que llevarme a diálisis porque no había vuelta que hacer ya que tenía insuficiencia renal. Yo me encontraba asustado, toda esta situación me afectó… el color de la piel me cambió, me puse pálido -.amarillo diría yo-  tenía anemia, y un sinnúmero de dolencias que empezaron  a minar mi salud de manera paulatina.  Bajé mucho de peso, muchísimo. Además, sumado a todo ello, mi relación con mi esposa se iba deteriorando cada vez más. Sin otra opción a la mano, entré a diálisis en Julio del 2016 y fue realmente terrible, desde el momento que yo comencé la diálisis – me instalaron un catéter en la vena cava superior-  y a todos mis síntomas de enfermedad se sumó la hipertensión que se acentuaba cada vez que me dializaban. Esto se repitió siempre (presión 180, 200) eso me hacía doler tremendamente la cabeza y por ello me tenían que desconectar de la máquina de hemodiálisis. Era duro. Asistía a las diálisis dos a tres veces por semana desde esa fecha. En noviembre del 2016 conocí la CIENCIA CURATIVA GERMÁNICA por intermedio de Eduardo Vera y los cursos gratuitos que brindaba. Además también comencé a ver otras alternativas como el agua de mar. Aparte de eso comencé a tener una relación más cercana conmigo mismo, más espiritual. Comencé a buscar a dios y comencé a tratar de entender por qué me había enfermado, que era precisamente lo que me decía Eduardo por whats app. No aceptaba el hecho de que me había enfermado por una cuestión hereditaria. Yo no creía que eso era así. Me parecía tan absurdo. Entonces comencé a reflexionar sobre el origen de ello, qué pudo ser lo que me estaba llevando por ese estado. Ya para Diciembre conocí personalmente a Eduardo pues vino de Lima-Perú a Guayaquil-Ecuador y  conversando con él me di cuenta que todo cuadró,  por fin ahora tenía las piezas que a mí me faltaban por que en todo mi proceso de oración me decían que yo necesitaba encontrar las piezas para encontrar la salida a esto. Sin embargo hubo un momento que cambio todo, y esto fue en diciembre del 2016, en la sesión de diálisis, un señor que se sentaba a lado mío dijo algo que me hizo entrar en razón: ¡Estoy cansado de la diálisis, estoy esperando ya morir!… en ese momento yo REACCIONÉ y dije ¡No, yo no me voy a morir aquí sentado! En  ese momento decidí que no me iba a morir, y desde ese día comencé a planificar… Nuevamente conversé con Eduardo y le expuse todo el plan que tenía, que me iba a salir de la diálisis y para los primeros días de enero, ¡Salí de la diálisis! Y empecé con algunos tratamientos de la medicina complementaria, para estar más tranquilo, además de tener una dieta balanceada y sobre todo aprendí a alimentarme bien. Para mí, mi oración también es importante y todos los días oro. Es muy importante y pienso que esa es otra parte muy importante en mi proceso de sanación, tener contacto con dios, eso me ayuda a tener una guía, un norte a donde seguir. Eso fue en Enero y no he vuelto a la diálisis (estamos en Julio del 2017). No puedo negar que a veces me vienen algunas ideas a la mente con respecto a la diálisis y pienso si hago bien, sobre todo cuando hablo con algún médico y me dice que tengo que volver a la diálisis. Por ello hace poco me hice un análisis de urea y creatinina y los valores han bajado muchísimo, camino a ser completamente estables. En este momento me mantengo con una dieta sana, consumo mucha proteína vegetal –me volví vegetariano- , duermo bastante, descanso lo suficiente, como a mis horas y sobre todo, tengo mucha confianza en mi, en mi organismo, en la ciencia curativa germánica y sobre todo en dios. Después del cuarto mes sin diálisis quería compartir ya mi testimonio pero Eduardo me dijo que esperáramos tres meses más para estar completamente seguros del éxito de mi auto reparación. Y así lo hice. Me siento un testimonio de esto, la gente que me vio mal no me reconoce y yo mismo veo un cambio brutal, drástico respecto a mi estado de salud y de ánimo comparando a la etapa en que me hacían diálisis. Este es mi testimonio, y espero poder ayudar con mi experiencia a otras personas con el mismo problema que tuve. Muchas gracias
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